La perfección imperfecta
Lunes, Marzo 22nd, 2010Las guerras, ¿qué se puede decir nuevo de las guerras? creo que absolutamente nada. Llevamos milenios metiéndonos en guerras, viendo gente ensangrentada muerta en el suelo, familias desgarradas sujetando un miembro asesinado sin ningún sentido, ciudades enteras destruidas, pilas y pilas de conocimiento perdido… ¿y esto en que nos cambia? Pues en nada, la guerra no sirve para aprender absolutamente nada.
Después de la primera guerra mundial, el mundo occidental quedó horrorizado, después de la gran época de “valores” que fue la época victoriana, vieron que todo seguía igual, con las mismas atrocidades que había en el imperio egipto. Y obviamente no sirvió de nada, como siempre. Enseguida nos enfrascamos con guerras coloniales y al final, volvimos con otra gran guerra, la 2º guerra mundial, elevando todavía más el nivel de atrocidades. Y tampoco sirvió de nada, en seguida hubo una sangrienta revolución china, la guerra de Corea, la guerra de Vietnam…
Ese es el estado puro del ser humano, es irremediable, nada ni nadie puede cambiarlo. Aun viendo lo más horrible volvemos a hacerlo. Incluso los políticos consiguen que la gente aplauda y vitoree cuando se declara la guerra a otro país. Es una de las muestras más macabras del sadismo que llevamos dentro, aplaudimos y celebramos las familias que van a desaparecer, celebramos que unos padres orgullosos tengan que llorar la muerte de su hijo, que un niño pierda a su padre etc
Esta es una pequeñísima muestra de lo que pasa en una guerra. Guerra que creada, y promovida, por señores que lo único que querían era ganar más dinero, del ya excesivo dinero que tenían. A eso se le llama codicia, aunque la principal mano que creó todo eso se declare un ferviente cristiano que se comunica con Dios por las noches.
Para que luego digan algunos, que estamos hechos a imagen y semejanza de un ser perfecto.
Pues vaya mierda de perfección.

